Yoga

Hatha Yoga proviene del sánscrito, en Donde, Ha significa "Sol" y Tha significa "Luna", y Yoga que significa "Unión"; por lo tanto es la Unión del Sol y de la Luna. Esto hace referencia a dos principios complementarios operantes en toda manifestación material y de vida, estos son un principio dinámico, positivo, solar, activo, masculino, y otro principio estático,negativo, lunar y femenino.
Básicamente es la dualidad en todas las manifestaciones, dualidad que lejos de tener un aspecto valorativo, indica más bien complementariedad en todas las cosas (masculino-femenino, positivo-negativo, dinámico-estático, etc.).
Desde el punto de vista de las energías vitales o prana que circulan en el cuerpo astral, hace referencia a los dos nadis o tubos de energía vital que se extienden a ambos lados del SushumnaNadi y que se corresponden en el cuerpo físico con las cadenas de ganglios simpáticos .
Se denominan Ida (de naturaleza negativa, lunar) y Píngala (de naturaleza positiva, solar), correspondiéndose a su vez con la fosa nasal izquierda y derecha respectivamente.

Cuando el prana circula por Ida y Píngala (estado normal) se manifiesta la conciencia de dualidad (sujeto-objeto, observador-observado, experimentador-experiencia) y el hombre está, según la tradición yóguica, inmerso en Maya o ilusión. Solo por medio de la unión (Yoga) de estas energías en el cuerpo astral (positiva-negativa) desaparece la conciencia dual, se experimenta la Unión o Realidad. Estado que también se designa por el nombre sánscrito "Samadhi". En esta unidad la energía asciende por el canal central de energía vital Sushumna Nadi, y se produce la fusión de la "individualidad" (Jiva) con la conciencia absoluta (Brahman) que está representado por la unión de Kundalini Shakti con Shiva en lo alto de la cabeza o Sahasrara Chakra.
La técnica propia del Hatha Yoga consiste en las Asanas oposturas, Pranayama o dominio del prana por medio de la respiración, y la Relajación conciente.
Esto contribuye a la purificación de los Nadis o canales de energía, a activar los chakras o centros de energía, y a la unión de estas energías complementarias en el estado de meditación.

Los CHAKRAS

La palabra en sánscrito CHAKRA significa literalmente rueda, y hace referencia a centros energéticos en donde se condensa, circula y transforma la energía vital o prana.
Se encuentran en el entrecruzamiento de los nadis o tubos astrales por donde circula la energía (ver sección Pranayama), habiendo 7 chakras principales.
Tanto los nadis o tubos astrales, como los chakras se encuentran a nivel del cuerpo astral en el plano astral, que es la contraparte sutil del cuerpo físico.
Los tres principales nadis son: Ida, Píngala y Sushumna, Nadi.
El cuerpo físico y el astral se encuentran superpuestos e interconectados.
A nivel del cuerpo físico Sushumna nadi parte desde la base de la espina dorsal en la zona coxígea, y se extiende hasta la parte superior de la cabeza.
En su mayor parte de extensión, coincide con la medula espinal.

Ida nadi y Píngala, cuyo simbolismo está representado por el caduceo de Mercurio, son los nadis que corren lateralmente a Sushumna nadi, siendo estos nadis por los que circula habitualmente la energía, produciendo el estado de conciencia dual, regido por la bipolaridad, observador-observado, sujeto-objeto, y la lógica binarista.
Los 7 chakras o centros de energía principales se encuentran ubicados a lo largo de Sushumna nadi, representando cada uno, un estado particular de conciencia, y están relacionados con los principales plexos nerviosos del cuerpo físico.
Se encuentran representados por flores de lotos con una determinada cantidad de pétalos, y están en relación con sonidos sánscritos, que al ser pronunciados crean resonancias a nivel sutil del astral, a su vez en su representación clásica se los asocia con un color, una deidad, un elemento y un mantra específico.

La Relajación

Dentro del equilibrio psicobiológico encontramos siempre un ritmo fundamental. Una fase activa y una fase pasiva.
A grandes rasgos podríamos decir que la fase activa esta caracterizada por el movimiento y la fase pasiva por el reposo. Ambas fases son indisociables una de otra y vitalmente necesarias. La forma actual de vida occidental prioriza la fase activa, el movimiento, la maximación de la actividad y producción en todas sus formas.
Los motivos de esta desviación hacia la sobreestimación de la acción desbordan los alcances de esta exposición, solo bástenos citar que esto es posible debido a la capacidad del hombre de alterar sus ritmos de funcionamiento.
El equilibrio de estas dos fases (actividad, reposo) es esencial para mantener una salud física y psicológica, y fundamentalmente para la actividad de autoconocimiento.

Es bien sabido las implicancias psicobiológicas del estrés en el organismo, provocando un deterioro de los tejidos por hallarse los mismos sometidos a una actividad constante. Lo mismo puede aplicarse a la actividad psíquica del individuo.
La relajación conciente permite equilibrar física y psíquicamente a la persona, llevando el ritmo psicobiológico a una armonía natural, permitiendo el descanso y regeneración de los músculos y tejidos, y la renovación del psiquismo.

La Meditación

Dentro del equilibrio psicobiológico encontramos siempre un ritmo fundamental. Una fase activa y una fase pasiva.
A grandes rasgos podríamos decir que la fase activa esta caracterizada por el movimiento y la fase pasiva por el reposo. Ambas fases son indisociables una de otra y vitalmente necesarias. La forma actual de vida occidental prioriza la fase activa, el movimiento, la maximación de la actividad y producción en todas sus formas.
Los motivos de esta desviación hacia la sobreestimación de la acción desbordan los alcances de esta exposición, solo bástenos citar que esto es posible debido a la capacidad del hombre de alterar sus ritmos de funcionamiento.

El equilibrio de estas dos fases (actividad, reposo) es esencial para mantener una salud física y psicológica, y fundamentalmente para la actividad de autoconocimiento.
Es bien sabido las implicancias psicobiológicas del estrés en el organismo, provocando un deterioro de los tejidos por hallarse los mismos sometidos a una actividad constante. Lo mismo puede aplicarse a la actividad psíquica del individuo.
La relajación conciente permite equilibrar física y psíquicamente a la persona, llevando el ritmo psicobiológico a una armonía natural, permitiendo el descanso y regeneración de los músculos y tejidos, y la renovación del psiquismo.

Postura del sol

Cuando uno escucha la palabra meditación la asocia generalmente a una persona sentada, con los ojos cerrados, quieta y sin moverse, y ciertamente esta imagen no es del todo errada con respecto al concepto que nos va a permitir interiorizarnos en este tema.
Esta imágen de quietud e inacción tiene que ver en parte con el concepto de meditar. Retengamos por un momento la idea de quietud.
Esta quietud tiene que ver específicamente con la mente, y cuando nos referimos a la inacción no nos referimos a la quietud del cuerpo sino a la quietud de la mente.

Una persona puede estar perfectamente quieta y sin embargo su mente encontrarse en un estado de hiperactividad o estado rajásico.
Su cuerpo puede estar quieto, pero su mente se encuentra saltando de un pensamiento a otro, de una emoción a otra. Lo contrario también es cierto, una persona puede estar con su cuerpo en movimiento pero su mente perfectamente quieta.

Yoga para embarazadas

El momento del embarazo es un período de grandes cambios en la mujer.
Este curso está destinado especialmente a ayudar a la gestante a conocer esos cambios y a poder manejarlos a través de la práctica del yoga.
Su objetivo principal es que en estos meses tan especiales y por medio de las técnicas de respiración, asanas (posturas), relajación y otras, logre un mejor desarrollo de la gestación y un más sano alumbramiento.
Hecha la práctica con regularidad, los movimientos elaborados especialmente para estas circunstancias y las asanas irán tonificando la musculatura, en especial la pélvica, que es la quemás se emplea en el parto.
El trabajo lleva también a fortalecer los músculos del pecho preparando las mamas, para el amamantamiento. Se tonifica también la musculatura de columna aliviando problemas de la misma, tan común en la gestante debido al cambio postural.
La práctica respiratoria aporta mayor cantidad de oxígeno a la sangre, a la par que aumenta la eliminación de anhídrido carbónico, por lo cual se ven beneficiados órganos, tejidos y por supuesto el bebé.
La influencia beneficiosa de la respiración Yoga se deja sentir especialmente en el Sistema Nervioso y Endócrino.

A través de la ejecución de las diversas técnicas se logra mayor tranquilidad, serenidad y calma mental, tan necesaria en la gestante.
La práctica de la relajación ayuda al equilibrio psico-físico.
Elimina el cansancio físico y mental acumulando reservas de energías. El Sistema Nervioso descansa por completo, el corazón se siente aligerado en su función de impulsar sangre, se normaliza la circulación y la presión sanguínea, y se logran combatir estados de agitación, tensión nerviosa, emoción, ansiedad.
El trabajo yóguico se complementa y enriquece con la faz psicológica desarrollada en cada reunión.
En ella, la embarazada va tomando conciencia cada vez más precisa de sus fantasías, identifica posibles temores, motivos de inseguridad, y otras manifestaciones del estado emocional particular por el que atraviesa.
Cuidadosamente acompañada y contenida al poder expresar, y elaborar determinados afectos (miedos, creencias infundadas, etc.), logra impedir que constituyan la causa de inhibiciones funcionales, trastornos y obstáculos, a la evolución placentera de su embarazo, el parto, y el puerperio.

Yoga para niños

El yoga tiene efectos muy beneficiosos en los niños. He encontrado 15 ejercicios fáciles de realizar que, a modo de juego e incorporando imágenes de la naturaleza, puedes enseñarles a tus hijos.
El yoga es una terapia muy recomendada para tratar la hiperactividad infantil ya que trabaja la respiración y ayuda a relajar el sistema nervioso contribuyendo a que el niño se centre en los ejercicios y consiga calmarse.

Además de aportarles fuerza, movilidad y elasticidad les ayuda a relajarse y a aprender a controlar su propio cuerpo.
Trabajan además el equilibrio, las destrezas motoras, les ayuda a comprender el mundo que les rodea y a desarrollar la concentración.